CAPITULO II: Sustentación referencial

CAPÍTULO II

SUSTENTACIÓN REFERENCIAL

En este rizoma, se presentan los aspectos relacionados con la revisión de la literatura, conceptos, teorías, experiencias previas e interpretaciones de los autores, en cuanto a los referentes teóricos que sustentan y sirven de basamento a la presente investigación.

Antecedentes de la investigación.

Dado el hecho que buena parte del problema anteriormente presentado estriba en la falta de teorías o postulados sinergiales que permitan la comprensión del funcionamiento de la sinergia como base para la optimación del hecho gerencial, se ha realizado una exhaustiva búsqueda de elementos investigativos previos, que puedan ayudar a los autores en la comprensión y planteamiento del tema, aprovechando las bondades de las herramientas tecnológicas y la facilidades dadas por otras casas de estudio para lograr el accesos a sus centros de investigación y de información, sin embargo no se han ubicado estudios relacionados con la materia ni en bibliotecas físicas ni virtuales, ni a nivel de pregrado como tampoco de postgrado, habiendo realizado arqueo tanto en universidades latinoamericanas como europeas, además de las venezolanas, este hecho en consecuencia, llevó a los autores a declarar el presente estudio como exploratorio, tal como se expresa en el rizoma III.

Bases teóricas o referenciales

Postulados
Un postulado puede entenderse como una proposición que se admite o se requiere su admisión, con la finalidad de hacer posible una demostración o procedimiento cualquiera, al respecto, algunos autores expresan diferentes acepciones.

Para Navarro, L. (2011)

Los postulados y los axiomas o nociones comunes son dos series de propiedades de los objetos matemáticos que se acepta sin discusión. No se diferencian mucho entre sí y en el texto no se explica por qué una afirmación se considera axioma y no postulado, lo que tampoco debe extrañar porque, como se ha dicho, Euclides enuncia y justifica, pero no explica nada.(P. 4)

Al igual que los postulados, las nociones comunes o axiomas, son afirmaciones generalmente aceptadas como válidas por todas las ciencias y cuyas evidencias permiten reconocerlas como aceptables.
Navarro, L. (2004), expuso cinco nociones de postulados, apoyado en lo expresado por Euclides, los cuales se muestran a continuación:
1.    Cosas iguales a una tercera son iguales entre sí.
2.    Si a cosas iguales se añaden cosas iguales, los totales son iguales.
3.    Si de cosas iguales se quitan cosas iguales, los restos son iguales.
4.    Las cosas que coinciden entre sí son iguales entre sí.
5.    El todo es mayor que su parte.
En estas nociones comunes, cobra especial importancia la número cinco, por aproximarse al criterio que desde el empirismo, ha sido utilizado como concepto de sinergia.
A partir de la idea original del precitado autor, puede decirse que, los postulados como las nociones comunes se admiten sin demostración, pero no son tan evidentes, por eso se postulan, es decir se pide que se acepten. Por tanto y según el contexto en cual se emplee, la palabra postulado puede referir diversas cuestiones y según Babylon (2011), en su Diccionario de Filosofía, un postulado es:

Una proposición que no es evidente por sí misma y que no tiene una aceptación universal. Por lo tanto, un postulado se diferencia de un axioma, que es una proposición universalmente admitida. La formulación clásica del concepto de postulado se encuentra en los Elementos de Euclides, para quien un postulado es una proposición fundamental de un sistema deductivo que no es evidente por sí misma, pero que tampoco puede ser demostrada.
Suelen ser las proposiciones iniciales de una ciencia determinada, mientras que los axiomas son las proposiciones iniciales de un sistema deductivo, a partir de las cuales pueden derivarse otras proposiciones. Actualmente hay una creciente tendencia a emplear indistintamente axioma y postulado.

Basados en lo expresado en Definición ABC (2009), puede decirse que un postulado al momento de razonarse puede presentar tres formas, por un lado a aquella proposición que es tomada como base a la hora de formular un razonamiento o una demostración y cuya verdad es admitida y aceptada por todos sin la necesidad de presentación de pruebas se la conoce como postulado. En segunda instancia, como punto de partida a la hora de la demostración de algún teorema que se halle dentro de un sistema axiomático, aunque, el término puede adoptar el tipo de especulación, que aun teniendo el aspecto de ser evidente se admite como falsa sin necesidad de someterlo a verificación.
Y en tercer término, puede ser considerado como la opinión razonada que formará parte de una teoría, es decir a partir de los razonamientos ulteriores de los postulados, puede formularse la teoría, la cual para ser aceptada como tal, deberá someterse a las validaciones correspondientes.
Finalmente se coteja el concepto de postulado de la RAE (2011), el cual se muestra a continuación: (Del part. de postular). 1. m. Proposición cuya verdad se admite sin pruebas y que es necesaria para servir de base en ulteriores razonamientos.

Postulado sinergial

Vistas las posturas anteriores, los autores del presente trabajo, coinciden en señalar que en términos generales, un postulado es una afirmación con pretensión de ser considerada como verdadera, aunque para ello necesitará de un proceso de verificación, antes de ser considerada como tal y a partir de allí se infiere que, un postulado sinergial es una proposición que no necesita ser demostrada ni validada, sobre aspectos, que en criterio propio de los investigadores, deben conformar el corpus teórico científico necesario, que sirva de base, para lograr a través de estudios posteriores, acometidos por otros investigadores, el desarrollo de una teoría sinergial que permita lograr nuevos modelos de gestión, acordes a las demandas de la sociedad del futuro.
Estos postulados sinergiales han sido creados a partir del proceso de las lecturas de diferentes autores, validadas con base en la contraposición de posturas y la experiencia propia de los autores, para, a partir de allí decosntruir lo conocido hasta ahora como sinergia y reconstruirlo con base en la interacción de los factores intervinientes en el hecho gerencial.

Hecho gerencial
Es preocupante ver como en la actualidad, muchos gerentes continúan gestionando su accionar con base en la teoría clásica de la administración, con la cual no se está en desacuerdo teóricamente, pero que hoy debe ser utilizada como base para comprender la evolución del pensamiento administrativo, ya que en opinión de los autores, no se debe seguir gestionando con esta brecha de 120 años. Una breve comparación dada por la evolución histórica de los estudios antropológicos y administrativos permite definir tres edades de la ciencia gerencial, tal como se muestra a continuación:

Cuadro 1. Evolución histórica de la antropolgía y la administración
EDAD
PERSPECTIVA
ANTROPOLOGÍA
ADMINISTRACIÓN
1
Estudio de fenómenos parcelados
Morgan investiga un esquema de los orígenes y la evolución de las civilizaciones (1877)
Taylor hace los primeros estudios de tiempo y movimientos (1903)
Fayol formaliza los primeros principios de la racionalización del trabajo (1916)
2
Estudio del sistema cerrado
Radcliffe – Brown estudia el comportamiento social en sus formas institucionalizadas; la familia, la organización política, etc. (1930)  Antropología Social
Barnard estudia la influencia de la organización empresarial sobre la administración (1948)
3
Estudio del sistema abierto
Kardiner y Linton estudian los fundamentos culturales de la personalidad (1945)
Antropología psicológica
Forrester establece un modelo dinámico de las relaciones entre la empresa y el medio ambiente (1961)
Chandler estudia las relaciones entre estructura y estrategia en la empresa (1962).
Porter explora las condiciones que favorecen la competitividad (1990)
Fuente: Morera Cruz, (2003)

De acuerdo a lo descrito por Morera Cruz (2003) se puede mencionar como la evolución histórica de la Gerencia ha pasado por tres grandes etapas desde los primeros pasos dados por Frederick Taylor en la primera década de los 900 y paralelamente Henry Fayol en la década de los 20, hasta llegar a Michael Porter en 1990 donde se explora las condiciones que favorecen la competitividad de las naciones, a esta evolución plasmada por Morera Cruz podemos fortalecerla con la descrita por Alvin Towfler (1979) en su libro la Tercera Ola, donde se explica como la humanidad, por ende la gerencia ha evolucionado en el tiempo, y visionaba que para esta época post-postmodernista el desarrollo se sustentaría en la desmasificación, descentralización y personalización de las estructuras basadas en la principal fuente de Poder: El Conocimiento y la información.
En el mundo post postmodernista, inmerso en un enfoque globalizado, globalizante y globalizador, la gerencia en su función organizadora de los recursos, está en una perenne búsqueda de cambio, en un continuo reinventar, innovar herramientas y/o modelos gerenciales, que buscan ajustar la praxis administrativa gerencial y la sociedad, en este mismo orden de ideas, donde los tiempos están determinados por los retcambios, exige a las organizaciones y sus líderes una continua revisión y adecuación a los mismos, para así poder sobrevivir en un nuevo mercado competitivo de orden local o mundial en armonía con el medio ambiente.
En tales escenarios, el gerente post postmodernista se ve en la necesidad de mantenerse vigente ante una exigente demanda de cambios y retos, donde los procesos y actividades dentro de la organización, como la planeación, organización, dirección y control, han de ser vistos en sus formas más integrales pero insuficientes, para la búsqueda de las mejores prácticas, que se orientan a profundizar su accionar, es por ello que los autores de la presente investigación en búsqueda de esa profundización incorporan a estas funciones, las de procura y gestión.
Tal como dice Roman et al (2009), apoyándose en las ideas iniciales de Barroso (2005), “… hoy día estamos en plena efervescencia de la gerencia del cambio (…) cambiar en un proceso integral, expansivo y dinámico”. La gestión gerencial opera como un microsistema dentro de un macro sistema, el cual es representado por la sociedad y sus demandas como parte de un universo dinámico, ahora bien,  producto de la praxis, la gerencia está en los procesos y su permanente replanteamiento, es decir, el concepto de tareas evoluciona continuamente.
La gerencia es vista y entendida por los investigadores del presente estudio como un sistema abierto, donde el producto se basa en un proceso de los insumos, los cuales se sustentan en pilares de innovación, creatividad, responsabilidad social y estrategias de gestión. Esta idea se fundamente en el planteamiento de Escalante (2009), donde establece que la innovación es la supremacía de lo nuevo, un término que connota originalidad y está asociado con la idea de creatividad, como factor determinante para la generación de riquezas y lógicamente, con el éxito económico de las empresas competitivas.
Por lo tanto, para quienes tienen la responsabilidad de dirigir las organizaciones, se hace ingente, aceptar la importancia que tienen el cambio y la innovación, para propiciar un nuevo mundo gerencial, y al respecto, el precitado autor, establece que: “la innovación no es el resultado de genios individuales, al contrario las innovaciones las logran los equipos de personas y organizaciones que interactúan de forma compleja”. (P. 47)
El hecho gerencial, constituye un sistema formado por elementos internos que al interactuar logran fusionar y activar las energías hacia el alcance de las metas y objetivos organizacionales. Al decir de Roman, et al (2009), autores como Coulter y Stephen (1999); George y Jones (1999); Schermerhorn (2002); Armstrong (2003); Chiavenato (2000); Black y Porter (2002); Stoner et al (1995); Noe y Patrick (1996); Certo (2001); Azuaje (2005); Ceja (1999), concuerdan en establecer que los subprocesos que forman el proceso gerencial son: planear, organizar, dirigir y controlar, a lo cual, los autores de la presente investigación, han incorporado, basados en el conocimiento sobre la materia y en la experticia dentro del área, tal como se refirió anteriormente, los subprocesos de procura de recursos y la gestión, como función canalizadora y envolvente de los procesos anteriormente referenciados y así, lograr la fusión armónica de los mismos, construyendo de esta manera, el hecho Gerencial del siglo XXI.
Este hecho gerencial, además de incorporar la procura y la gestión como partes integrales de las funciones que todo gerente debe cumplir, está sustentado en otros tres pilares fundamentales, a saber: retcambio, sintergia y la conformación de equipos de alto rendimiento.

Planificación organizacional

Toda organización o empresa, sin distingo de su misión o visión, está conformada por elementos y recursos que ameritan ser organizados y planificados, con el fin de lograr alcanzar de manera eficiente las metas y objetivos de la misma. Tal como lo define Chiavenato (2009), “la planificación es la función administrativa que define objetivos y decide sobre los recursos y tareas necesarios para alcanzarlos adecuadamente” (p. 214)
Los gerentes que se consideren exitosos, deben estar en capacidad de reconocer que las organizaciones operan y se desarrollan en un contexto de variables e imponderables tanto en lo interno como en lo externo, estas, al interactuar, afectan de alguna manera el logro de las metas y objetivos organizacionales. Lo único constante es el cambio y este se acelera cada vez con mayor intensidad, de forma tal que los gerentes para responder a semejante realidad, precisan de poseer, entender, crear e innovar herramientas flexibles y eficientes que permitan dar respuestas oportunas y adecuadas a las necesidades organizacionales y de la sociedad.
Por otro lado Münch y García (2008), establecen que la planeación “es la determinación de los objetivos, elección de los recursos de acción para lograrlos como base en la investigación y elaboración de un esquema detallado que habrá de realizarse en el futuro” (p. 65)
Parafraseando a Noe y Patrick (1996), se tiene  que la mayoría de gerentes y directores reconocen que el proceso de planificación es de gran ayuda al aumento de la racionalidad de las actividades organizacionales, mientras que, en el mismo orden de ideas, Bateman y Snell (2004), establecen que la planeación “es el proceso sistemático y consciente de tomar decisiones acerca de las metas y actividades que un individuo, grupo, unidad u organización, perseguirán” (p.130), o como establece (Münch y García, 2006, p.63) la planeación “consiste en fijar el curso concreto de acción que ha de seguirse, estableciendo los principios que habrán de orientarlo, la secuencia de operaciones para realizarlo, y la determinación de tiempo y numero necesarios para su realización”.
En el análisis crítico-reflexivo que los autores realizaron en la presente investigación establecen, que la planeación es la función preeminente a todas las otras funciones organizacionales y que sin ella el logro de los objetivos se hace meramente imposible, por lo tanto un Gerente post-post modernista ha de ser un excelente planificador, para de esta forma administrar de forma eficiente los recursos organizacionales. El hecho de entender y comprender el entorno organizacional tanto interno como externo, el reconocerse internamente y saber visualizar el externo, permite estudiar y establecer estrategias y acciones que hagan lograr y recorrer el camino trazado en la misión de la organización; definiendo los procedimientos como, escoger tareas, programar cuando se han de ejecutar, y visualizar los posibles escenarios para su eficaz ejecución.
Diferentes autores como Reyes Ponce (2005), Mercado (2004) y Mintzberg (1997), concuerdan en opinar, que la planeación está sustentada en cinco ejes fundamentales y en algunos principios básicos que se han de cumplir, a saber: eficacia, eficiencia, equidad, transparencia y sostenibilidad, y concluyendo que la planeación debe cumplir con varios principios entre los cuales se cuentan: universalidad, continuidad, factibilidad, concretización, permeabilidad y flexibilidad, entre otros. El cumplimiento de estos hace que el gerente post-post modernista, entienda que debe planear el futuro antes que el presente.
 Al decir de Escalante (2009), el planear exige al gerente y su gente no sólo ser visionarios estratégicos, sino ser profundos conocedores de la organización y su entorno, entendiendo a la organización como un sistema administrado, diseñado y operado para alcanzar un conjunto específico de objetivos.

Gestión de Procura

La Procura es concebida por los autores de este estudio como una nueva función que todo gerente debe realizar para alcanzar la máxima eficiencia organizacional, entendiendo por procura, aquel proceso mediante el cual el gerente, identifica las necesidades de la organización, que deben ser cubiertas de manera efectiva a través de la adquisición de productos, servicios a terceros o recursos.
Involucra el que se debe adquirir, dónde buscarlo y en qué cantidad para finalmente adquirirlo. En la actualidad la procura, no solo se limita a proveer los insumos necesarios para llevar adelante los procesos, en cuanto a materiales y suministros se refiere, sino que está dirigida, a la provisión de todo recurso o talento, que sea necesario para el cumplimiento cabal de lo planificado, en tanto y cuanto se amerite, sea este, material, económico o humano.
Para Bello, Bracho y Domínguez (2008),

Gestión de la procura (adquisiciones) en proyectos: describe los procesos requeridos para adquirir bienes y servicios (productos) desde fuera de la organización ejecutante del proyecto. incluye los procesos de gestión del contrato y de control de cambios necesarios para administrar contratos u órdenes de compra emitidas por miembros autorizados del equipo del proyecto, también incluye la administración de cualquier contrato emitido por una organización externa (el comprador) que esté adquiriendo el proyecto a la organización ejecutante (el vendedor), y la administración de las obligaciones contractuales que corresponden al equipo del proyecto en virtud del contrato. (p20)

La gestión de procura incluye: planificación de la necesidad de adquisición, especificación de los requerimientos, licitación para la obtención de cotizaciones, ofertas y propuestas según corresponda,  selección de los mejores proveedores, administración y cierres de contrato. La gestión de procura es vista desde la perspectiva de la relación comprador-vendedor, y podrá existir a diferentes niveles dentro de la organización.

Planificación de la Procura

En el nuevo modelo de gestión se entiende como planificación de la procura al proceso de identificar las necesidades de adquisición de productos, materiales y/o servicios de terceros; involucra la toma de decisión de adquirir o no lo necesitado, que adquirir, cuanto adquirir y a quien comprar, para finalmente decidir cuándo hacerlo. De lo anterior se desprende “El Plan de Procura”, el cual contemplará todos los pasos desde la solicitud de requerimiento y especificación de las necesidades hasta el cierre de los contratos.

Organización empresarial

La palabra organización tiene tres acepciones; la primera, etimológicamente, proviene del griego organon que significa instrumento; segundo: como una entidad o grupo social; y tercero como un proceso
El nuevo modelo gerencial conlleva a una visión diferente de los enfoques tradicionales de la organización del trabajo, el Gerente nuevo debe cuestionar y reevaluar constantemente en búsqueda de diseños estructurales que den respuesta a las nuevas exigencias empresariales, que faciliten el trabajo, que se haga con eficiencia, pero que a la misma vez tenga la suficiente flexibilidad para lograr el éxito en las organizaciones cambiantes y dinámicas de hoy. Para Robbins (2005), organización se define como “el proceso de crear la estructura de una Organización” (p.234), mientras que para Stoner et al (2006):

… es el proceso gerencial de la Organización que implica tomar decisiones para crear un marco estable y comprensible en el cual puedan trabajar unidos para alcanzar las metas de la Organización, de tal manera que las empresas puedan durar desde el presente hasta bien entrado el futuro. (p.344)

Reyes Ponce (2005) la define como “la estructuración técnica de la relación que debe existir entre las funciones, niveles ya actividades de los elementos materiales y humanos de la organización social, con el fin de lograr la máxima eficiencia dentro de los planes y objetivos señalados” (p.214), en tanto Terry citado por Reyes Ponce (Ob.cit.) la define como “el arreglo de las funciones que se estiman necesarias para lograr el objetivo y una indicación de la autoridad y responsabilidad asignadas a las personas que tienen a su cargo la ejecución de las funciones respectivas” (p.212)
Los autores de la presente investigación, entienden como organización gerencial, la función que debe cumplir el gerente, al relacionar todos los insumos necesarios de forma coherente, para lograr un proceso eficiente y así, alcanzar las metas y objetivos trazados por la Institución, para ello y parafraseando a Robbins (2005) el gerente debe sustentar el diseño organizacional en seis elementos claves:
1.    Especialización del trabajo,
2.    Departamentalización,
3.    Cadena de Mando,
4.    Amplitud de control,
5.    Centralización y descentralización,
6.    Formalización.
Siguiendo con la idea original de Stoner et al (Ob. Cit.), se debe tomar en cuenta previa a la organización, el conocimiento profundo de las metas y planes estratégicos para alcanzarlas, así como la capacidad de ejecución de la misma, para ello se debe:
·         Dividir la carga de trabajo en tareas,
·         Combinar las tareas en forma lógica y eficiente,
·         Especificar quien depende de quién para realizar las tareas,
·         Establecer mecanismos para integrar las actividades de los departamentos en un todo congruente.
La organización tiene gran importancia dentro del hecho gerencial del siglo XXI porque:
·         Es de carácter continuo (expresión, contracción, nuevos productos).
·         Es un medio que establece la mejor manera de alcanzar los objetivos.
·         Suministra los métodos para que se puedan desempeñar las actividades eficientemente, con el mínimo de esfuerzo.
·         Evita lentitud e ineficiencia.
·         Reduce o elimina la duplicidad de esfuerzos, al determinar las funciones y responsabilidades.
·         La estructura debe reflejar los objetivos y los planes de la empresa, la autoridad y su ambiente.
Parafraseando la idea original de Reyes Ponce (Ob. cit.), la organización debe cumplir con cinco principios básicos:
1.  Del objetivo: todas las actividades establecidas en la organización deben estar relacionadas con los objetivos y propósitos de la empresa. La existencia de un puesto sólo es justificable si sirve para alcanzar los objetivos establecidos y no se deben hacer gastos innecesarios en puestos que no contribuyen en nada a lograr los objetivos.
2.  Especialización: el trabajo de una persona debe limitarse, hasta donde sea posible, a la realización de una sola actividad. El trabajo se llevará a cabo más fácilmente si se subdivide en actividades claramente relacionadas y delimitadas. Mientras más específico y menor sea el campo de acción de un individuo, mayor será su eficiencia y destreza.
3.  Paridad de autoridad y responsabilidad: esto se refiere a que a cada grado de responsabilidad debe corresponder al grado de autoridad necesario para cumplir dicha responsabilidad. Por ejemplo, no se le puede hacer responsable de un trabajo a una persona, sino se le otorga la autoridad para poder realizarlo; y de igual manera, no se le puede dar autoridad a un empleado, sobre determinado trabajo, sino se le hace responsable por los resultados. 
4.  Unidad de mando:  Este principio establece que al determinar un centro de autoridad y decisión para cada función, debe asignarse un solo jefe; y los subordinados no deberán reportar más de un superior porque si el empleado recibe órdenes de más de un solo jefe, esto solo le ocasionara confusión, ineficiencia y fuga de responsabilidad.
5.  Dirección y control: Debe haber un límite en cuanto al número de colaboradores que deben reportar a un ejecutivo, de manera que éste pueda realizar sus funciones con eficiencia. Un gerente no debe ejercer autoridad directa sobre una gran cantidad de supervisados, con el fin de asegurar que no esté sobrecargado y pueda, en determinado momento, desatender funciones de mayor importancia.
Por último Robbins (Ob.cit), describe dos tipos de organizaciones, a saber:
Organización mecanicista: con una estructura rígida y controlada, alto grado de especialización y departamentalización rígida.
Organización orgánica: con estructura adaptable y flexible, división del trabajo no estandarizada, empleados muy capacitados y empoderados, funciona con equipos de trabajo.
Los Autores, comparten que esta segunda acepción, describen con gran aceptación a las organizaciones del siglo XXI, como lo refiere Hesselbein et al (2006) “las organizaciones del futuro, al igual que las de hoy en día, trabajaran en un entorno empresarial incierto, enormemente competitivo y complicado. Su rentabilidad dependerá de los esfuerzos de un plantilla cada vez más diversa y organizada” (p.402)

Dirección Organizacional

La función de dirección dentro de las organizaciones del siglo XXI va directamente y estrechamente relacionada con la personalidad de quien dirige la función en sí, es por ello que se debe entender al “Directivo” como una variable estratégica de cambio en el cual descansa el logro de los objetivos y metas empresariales, de allí que resulta prioritario tal como lo expresa Parra Luna (1997:217), comenzar por inventariar las necesidades de formación de los principales y máximos responsables de la empresa, comenzando por la propia idea que se tiene de la organización, el estilo de liderazgo del Directivo, el cómo aplica su conocimiento en la resolución de los conflictos y en la toma de decisiones, de manera individual y colectiva, brindará una clara visión de cómo se ejercerá la dirección.
Desde la perspectiva de Sun Tzu (autocrática y vertical) pasando por Taylor y Fayol (gerencia vertical en función de la rentabilidad) y la “Teoría Z” de William Ouchi (gerencia horizontal, con una cultura organizacional armónica) hasta la actualidad, la concepción de un liderazgo sustentado en el coaching sintergial y el empoderamiento de la gestión directiva, se presenta de acuerdo a la revisión de la literatura realizada, múltiples conceptos de dirección tales como los expresados por Román, de Pelekais y Pelekais (2009):

La dirección tercer paso fundamental del proceso gerencial, es la encargada de operacionalizar los lineamientos establecidos en el proceso de la planificación y estructurados en la etapa de la organización. La dirección sintetiza, canaliza, los esfuerzos producidos en los pasos anteriores, de allí su importancia, así como, el rol fundamental operativo dentro de la actividad gerencial. (p.73).

Roman y otros (2009),  definen  la dirección como “el proceso consistente en influir en las personas para que contribuyan al cumplimiento de las metas organizacionales y grupales”. (p. 37), igualmente apoyando las ideas de Bateman y Snell (2001), afirma el autor que la dirección:

Es donde los gerentes efectivos saben conducir a otros hacia la unidad y el éxito organizacional, interviniendo en este proceso componentes esenciales tales como, liderazgo, la motivación con implicaciones para elevar el desempeño, los equipos de trabajo y la comunicación. (p.37)  

Para Münch y García (2008) la dirección es la etapa del proceso gerencial en donde “se ejecutan los planes de con la estructura organizacional, mediante la guía de los esfuerzos del grupo social a través de la motivación, la comunicación y la supervisión”. (p. 160)
También puede encontrarse en la Real Academia de la Lengua Española (RAE) la definición de dirección, como la acción y efecto de dirigir, definiendo dirigir como, llevar rectamente algo hacia un término o lugar señalado, gobernar, regir, dar reglas para el manejo de una dependencia, empresa o pretensión.

Gestión Organizacional

Del latín gestĭo, el concepto de gestión según la R.A.E, hace referencia a la acción y al efecto de gestionar y/o de administrar. Gestionar es realizar diligencias conducentes al logro de un negocio o de un deseo cualquiera. Administrar, por otra parte, consiste en gobernar, dirigir, ordenar, disponer u organizar.
El término gestión, por lo tanto, para los autores, implica al conjunto de trámites que se llevan a cabo para resolver un asunto o concretar un proyecto. La gestión es también la dirección o administración de una empresa o de un negocio.
Se pueden referir, diferentes clasificaciones de la gestión: la gestión social, que consiste en la construcción de diversos espacios para la interacción social, la gestión de proyectos, es la disciplina que se encarga de organizar y de administrar los recursos de manera tal que se pueda concretar todo el trabajo requerido por un proyecto dentro del tiempo y del presupuesto definido, la gestión del conocimiento (proveniente del inglés knowledge management), se trata de la transferencia del conocimiento y de la experiencia existente entre los miembros de una organización, por último, la gestión ambiental, que comprende al conjunto de procesos dedicados al manejo del sistema ambiental en base al desarrollo sostenible. La gestión ambiental es la estrategia a través de la cual se organizan las actividades entrópicas que afectan al ambiente, con el objetivo de lograr una adecuada calidad de vida.
En el hecho gerencial de la post postmodernidad, la función de gestión busca a través de las personas (como directores institucionales, gerentes, productores, consultores y expertos) mejorar la productividad y por ende la competitividad de las empresas o negocios. La calidad en la gestión, no busca sólo hacer las cosas mejor, lo más importante es hacer mejor las cosas correctas y en ese sentido es necesario identificar los factores que influyen en el éxito o mejor resultado de la gestión.
El nuevo milenio y el panorama cambiante del mercado, sumado al aparecimiento y desarrollo de las tecnologías de información y comunicaciones (TIC´s) ha hecho que las empresas tengan que desenvolverse en un entorno cada vez más complejo. Por lo tanto la empresa post postmoderna debe asumir el enorme desafío de modificar su gestión para competir con éxito en el mercado. En relación a lo expresado, se puede decir  que la mayor parte de las empresas se han visto en la necesidad de abrazar una gestión de adaptación a los cambios y a las nuevas circunstancias venideras.
El objetivo fundamental de la gestión del empresario en opinión de los autores, permite mejorar la productividad, sostenibilidad y competitividad, asegurando la viabilidad de la empresa en el largo plazo.
Así mismo se pueden distinguir diferentes tipos de gestión dentro del hecho gerencial del siglo XXI: gestión organizacional o proceso administrativo, gestión de la tecnología de información, gestión financiera, gestión de talento humanos, gestión de operaciones y logística de abastecimiento y distribución, interpretando la gestión como parte fundamental del hecho gerencial del siglo XXI,  inmersa en una y cada una de las otras funciones del mismo como lo son la planeación, procura, organización, dirección y control.
El gerente del siglo XXI, debe tener en cuenta, algunas de las pautas que a continuación se enuncian, para lograr una gestión exitosa:
• A los clientes (internos y externos) hay que cuidarlos y quererlos
• Lograr afianzarse en su mercado
• Descubrir qué quiere su cliente y satisfaga su demanda 
• Orientar a su cliente a obtener lo que espera
• Entregar siempre un valor entregado
El éxito de una gestión empresarial dependerá de muchos factores, sin embargo el Gerente, puede crear su propio modelo según su gestión, adaptándose a sus habilidades empresariales y recursos disponibles actuales y futuros.

Control Organizacional

Se entiende como control gerencial aquel proceso mediante el cual se mide el progreso obtenido hacia el logro de un desempeño planeado, para así poder aplicar los correctivos necesarios y asegurar el logro de los objetivos trazados por la organización. Para Robbins (2005), es el proceso de monitorear las actividades con el fin de asegurarse de que se realicen de acuerdo a lo planificado y corregir todas las desviaciones significativas.
El control puede ser visto desde dos perspectivas una limitada, donde el control se entiende como la verificación a posteriori de los resultados alcanzados en procura de los objetivos planteados, donde la estandarización en términos cuantitativos forman parte importante en la acción del control, y una perspectiva amplia, donde se entiende al control como una actividad no solo de la alta gerencia, sino de todos los niveles y miembros de la organización, y se orienta el logro de los objetivos propuestos no solo en la visual cuantitativa sino que se incluye la cualitativa, poniendo énfasis en los factores sociales y culturales presentes en el contexto institucional
El control como función de la gerencia, aunque dentro de la descripción del hecho gerencial esté en un último plano, está inmerso en cada fase del proceso, de manera de poder detectar y mostrar cualquier desviación de lo planificado en cuanto estas ocurran y proponer las acciones correctivas a tiempo, evitando así el reproceso, es por ello que entenderemos como control en la gerencia post post-modernista como el mecanismo mediante el cual se logra diagnosticar y corregir a tiempo las desviaciones de los procesos, a través de indicadores cuantitativos y cualitativos, dentro de un amplio contexto social y cultural que permitan el logro de los objetivos organizacionales de forma eficiente.
Ouchi, (1977), estableció tres niveles estratégicos con los cuales un gerente puede lograr el control gerencial de la organización: control burocrático, control de mercado y control de clanes. (p. 95)
Parafraseando a Ouchi se tiene que el Control Burocrático, incluye normas, reglas y autoridad formal que guían el desempeño laboral, utiliza elementos como: presupuestos, informes estadísticos, evaluaciones de desempeño, en él se encuentran tres enfoques:
-       Control Preliminar: también se conoce como control “previo”, es aquel que se da antes de que se inicie el proceso, comprende políticas, procedimientos y reglas con la finalidad que garantice el desarrollo del objetivo planteado. Para su logro se amerita de información oportuna.
-       Control Concurrente: es que se debe realizar mientras se van llevando a cabos los planes organizacionales, en el encontraremos la dirección, supervisión y ajustes de actividades mientras se van realizando.
-       Control de realimentación: conocido como control “posterior”, es aquel que se aplica después del hecho, se hace uso de la información recopilada y de las evaluaciones de desempeño, en ella es de suma importancia el just in time de la información, ya que sin ella no se podrían hacer los correctivos necesarios.
El Gerente a este nivel cuenta con el denominado: “Ciclo del Control”, que le permite detectar y corregir algunas fallas que se puedan presentar durante la ejecución de las actividades programadas y planeadas, y también se puede ir midiendo el progreso obtenido, en este ciclo de control se cuentan diferentes pasos:
-       Paso   1: Establecimiento de estándares y criterios de desempeño
-       Paso   2: Observación y medición del desempeño
-       Paso 3: Comparación del desempeño con Normas y determinadas desviaciones, aquí se tiene que tomar en cuenta el principio de excepción gerencial.
-       Paso 4: Adopción de medidas correctivas entre el desempeño real y el esperado
Loa autores, concuerdan que el control debe cumplir con varias características generales, entre ellas: ha de ser integral, periódico, selectivo, creativo, eficiente, adecuado, adaptado, motivador, servir de puente entre la estrategia y la acción, y ser flexible.
El control en todas las fases de la gestión gerencial es  de suma importancia, ya que hace entender al gerente que el mejor de los planes puede sufrir desviaciones, es por ello que debe establecer medidas para corregir las desviaciones de las actividades, de tal forma que se logren los objetivos planteados de forma exitosa, se debe aplicar a todo, entiéndase personas, cosas y/o procesos, debe determinar y analizar con prontitud las causas de las desviaciones y prevenirlas para el futuro, establecer los responsables de los procesos, proporcionar información acerca de la ejecución de los planes y los logros obtenidos, ayuda a reducir costos y ahorrar tiempo evitando los reprocesos, sirviendo así a la creación de calidad, sirve a los gerentes para responder ante las amenazas u oportunidades del entorno de forma eficiente, facilita la delegación y la conformación de equipos de alto rendimiento.

Sintergia Empresarial

El término de sintergia es de nuevo uso dentro del hecho gerencial, los autores del presente trabajo basados en la construcción de los postulados sinergiales y su aplicación al hecho gerencial del siglo XXI, basados en las investigaciones de la misma, deciden que no se podía dejar por fuera la aplicación axiológica y teleológica de la misma.
Los estudios preliminares de la sintergia se basan en las investigaciones de Grinberg-Ziberbaum (1994) para el desarrollo de la “Teoría Sintergica”, la cual expresa:

Nosotros interactuamos con una matriz informacional o campo informacional que todo lo abarca y envuelve y que contiene en cada una de sus porciones toda la información. Es una matriz de tipo holográfico. Continuando con Grinberg la teoría sintérgica afirma que el “campo neuronal” actúa a su vez con la matriz pre-espacial y a partir de esa interacción, aparece la “realidad perceptual”, es decir la que percibimos con los sentidos físicos. (p.12).

 Para Santos (2004, Ob. Cit)

… es la teoría del campo psicológico que trata de entender cómo se crea la realidad perceptual y su relación con la estructura y funciones del cerebro, como neologismo integra las palabras síntesis, sinergia y energía. Busca como resultado obtener coherencia, convergencia e ínterconectividad. Para el Retcambio esta propiedad es central en la unificación de un sistema orgánico, por tanto fusiona la conducta protagónica. (p. 54)

 Para Grinberg (ob. Cit.) el término sintergia, es un neologismo derivado de las palabras síntesis, sinergia y energía, aplicándose a una organización informacional que puede definirse por su coherencia, su convergencia o inclusión informacional y por su interconectividad. La teoría sintérgica afirma que en el procesamiento que el cerebro realiza para “construir” la realidad, uno de los últimos pasos es la creación de “campo neuronal.
El hecho gerencial del siglo XXI, desde la óptica de los autores de la presente investigación, implica a un gerente abierto al Retcambio, para ello se ha de cumplir con las siete leyes de la sintergia empresarial expresadas en la idea original de Santos (2002): ley de la creación en cadena, ley del talento, ley de la correspondencia, ley del apalancamiento, ley de la atracción, ley de la mayordomía y ley del refuerzo. La sintergia empresarial es un compromiso con los procesos de creación, mejora, innovación y el aprendizaje para la acción, el cambio opera en los niveles personal, interpersonal y organizacional.
De lo anteriormente expresado, los autores infieren la importancia de la incorporación de la sintergia dentro del campo de los postulados sinergiales aplicable al hecho gerencial del siglo XXI, que permitan lograr una nueva forma de gestión con la cual se dé respuesta a las demandas de la sociedad del futuro.

Retcambio

Santos (2004) define al Retcambio:

como un reto a las obvias realidades, hacia la obtención de resultados dramáticos, a través de un cambio unificado (sintergial), el pensamiento protagónico y los ciclos para la acción, operando en los escenarios personal, interpersonal, gerencial y organizacional... (p.13)

El Retcambio busca la transformación de las personas y de las organizaciones,  se basa en los obstáculos que se enfrentan, y bajo la visión que todo cambio no trae porque si mejoría, busca que toda transformación genere resultados útiles, a partir de las fortalezas disponibles. Los procesos de Retcambio buscan atraer la abundancia, mueve a las personas y organizaciones hacia el compromiso con prácticas diferenciadoras, hacia la creación y desarrollo de capital intelectual, relacional, emocional y financiero.
Las Personas enfrentan conflictos en la vida; sin embargo no todos abordan el conflicto de manera funcional. Algunas veces se empeñan en continuar con la vieja manera de hacer las cosas, cayendo en el denominado por Santos (2003), Sindrome del PAVO (Presumido, Altivo, Vanidoso y Orgulloso), terminando excluidos de la mesa donde se reparte la abundancia.
El apoyo teórico del Retcambio de acuerdo a los estudios realizados por Santos (2004 Ob.cit) se basa en modelos terapéuticos y del cambio como son: el aprendizaje acelerado, los mapas mentales, las terapias energéticas-PNL, el análisis del campo de fuerzas, la planeación por escenarios, ejercicios de la terapia Gestalt, el enfoque centrado en principios, el análisis transaccional, el coaching ontológico y empresarial.
Según Santos (2008), en el Retcambio se han desarrollado investigaciones sobre las cuatro inteligencias de la sintergia (lineal, sinergial, emocional y espiritual), y las cuatro formas del liderazgo realmente efectivo (endoliderazgo, cooliderazgo, sinterliderazgo y geoliderazgo), 

Endoliderazgo es el proceso de influencia y eficacia personal para crear autonomía, autodirección e inteligencia emocional, hacia la conquista de la victoria privada, a través de la autenticidad, responsabilidad y el entusiasmo…  El Cooliderazgo es la influencia grupal basada en la cooperación creativa, comunicación para la acción y confiabilidad, con mentalidad  ganemos todos... Geoliderazgo es un sistema de influencia, ejercido por un individuo en el logro de resultados dramáticos en la organización, a través de la gerencia protagónica… Liderazgo Sintergial es el ejercicio de influencia integradora, de manera holística, basada en el  liderazgo personal y grupal. (p. 5)

El Retcambio ofrece un mapa de posibilidades para la acción, disponible para las personas, grupos y organizaciones urgidos por alcanzar resultados dramáticos en un escenario tapizado por quiebres (bloqueos a los resultados). Es un proceso de evaluación interna y competitiva, con un enfoque estratégico y táctico en el diseño de procesos humanos-administrativos-técnicos, que implican  acciones competitivas, de manera que se sostengan a través de la calidad, la eficiencia e impacto del sistema.
Como modelo, el retcambio tiene que partir de un enfoque sistémico orgánico que se compone por ciclos (anuales) de mejoras a través de cambios estratégico táctico. Con base en lo anterior y parafraseando a Santos, el retcambio tipifica esta forma de cambio sintergial en diez puntos:
1.            Por su origen: generado, ensamblado o importado.
2.            Por su reacción organizacional: negado, resistido, aceptado, aplaudido.
3.            Por su cobertura: nulo, parcial, focalizado, disperso, total.
4.            Por su penetración: inocuo, superficial, moderado o profundo.
5.            Por su planificación: improvisado, presionado, planeado.
6.            Por su objetivo: sobrevivir, crecer, actualizar, competir o liderar.
7.            Por su creatividad: torpe, pobre, elemental, moderado, enriquecido o sinergial.
8.            Por su desplazamiento: inercial, horizontal, ascendente, transversal o multidireccional.
9.            Por su carácter: negativo, reactivo, evolutivo, revolucionario o proactivo.
10.         Por sus efectos: visionario, oportuno, retardado, dudoso, malo.

Con base en la tipología del retcambio, el cambio sintergial es generado, aplaudido, total, profundo, planeado, competitivo, sinergial, multidireccional, proactivo y visionario. El cambio sintergial es abierto, participativo, flexible, adecuado a lo que la empresa puede alcanzar con éxito, experimental, actualizado permanentemente y utilizando la cooperación creativa para alcanzar sus propósitos.
En este escenario el cambio ha dejado de ser la opción, simplemente porque no todo cambio es mejoría, se debe entonces sepultar al cambio y abrir la puerta al Retcambio, la transformación de obvias realidades, a través de potenciales de utilidad disponibles en resultados útiles, dramáticos y milagrosos. La materia prima del Retcambio son las obvias realidades y su transformación, a partir del potencial humano, de utilidad, en poder. Las personas talentosas han acumulado capacidad para la acción, generando ofertas que disuelven obvias realidades, transformándolos en resultados útiles e incluso milagros.

Razonamiento

A partir de la concepción tradicional de razonamiento, la cual es utilizada hoy de manera generalizada, sin que pueda ubicarse de manera cierta al autor de la misma, y citada en trabajo de Olaya, Toro, Villareal y Herrera (2009), puede decirse que:

Históricamente, el razonamiento se ha entendido como una facultad exclusiva de los seres humanos. El razonamiento era lo que delimitaba las diferencias entre ser humano o no serlo. Esta postura era la que mantenía Descartes y, hoy en día, la siguen manteniendo algunas personas. Sin embargo, esto se cuestiona con la teoría de la evolución y, a partir de aquí, algunos autores adoptan esta concepción. (p. 5)

Para Ruiz (2006),
El razonamiento es una operación lógica mediante la cual, partiendo de uno o más juicios, se deriva la validez, la posibilidad o la falsedad de otro juicio distinto. Por lo general, los juicios en que se basa un razonamiento expresan conocimientos ya adquiridos o, por lo menos, postulados como hipótesis. (p. 21)

El autor antes citado añade que, cuando la operación se realiza con rigurosidad y el juicio derivado se desprende con necesidad lógica de los juicios antecedentes, el razonamiento recibe el nombre de inferencia.

Tipos de razonamiento

A pesar de la multiplicidad de opiniones en torno a la definición del razonamiento y en lo que respecta a los tipos del mismo, existe actualmente una mayor aproximación al consenso entre los teóricos acerca de dos tipos de razonamiento: inductivo y deductivo.
Para darle fundamento a la investigación de los postulados sinergiales y de acuerdo al abordaje teórico realizado por los autores, se explica la concepción teórica relacionada con el razonamiento, tanto inductivo como deductivo, por ser útiles en la investigación, el deductivo permite, establecer un vínculo entre la teoría y la observación, además de deducir a partir de la teoría, los fenómenos a observar, mientras que el inductivo conlleva a la acumulación de conocimientos e informaciones de manera aislada.
En este orden de ideas y de acuerdo a lo planteado por Restrepo (2006), apoyado en el pensamiento por Jhonson-Laird y Byrne (1991), el razonamiento inductivo, conocido como el razonamiento cotidiano, invierte las propiedades  presentadas por el deductivo, sacrificando la veracidad de la conclusión, para la búsqueda de mayor información relacionada con el hecho que se investiga, en vista de no poder lograr una certeza completa en las conclusiones, entendiéndose como un proceso de generación de información semántica.
La explicación a este tipo de razonamiento tiene su origen en la manera como opera la cognición humana, por medio de la asociación, proceso mental que trabaja a partir de los contenidos informacionales de  carácter semántico que están ubicados en la mente, permitiendo que estos contenidos de la memoria, la percepción y el pensamiento se asocien para generar el razonamiento.
Cabe considerar que el razonamiento deductivo es considerado por los filósofos griegos como una fuente de conocimiento, que le permite al hombre la unificación de sus ideas para llegar a la veracidad de las mismas. Aristóteles y sus discípulos implantaron el razonamiento deductivo como un proceso del pensamiento en  el que de afirmaciones generales se llegan a afirmaciones específicas aplicando las reglas de la lógica.  (Dávila, 2006).
Este tipo de razonamiento es considerado como un sistema para organizar hechos conocidos y  de ellos extraer conclusiones,  enunciados conocidos como silogismos, estructurados por premisa, mayor y menor para llegar a una conclusión,  por lo tanto si las premisas son verdaderas, la conclusión también lo es, utilizando tres momentos del método deductivo: la axiomatización, se parte de los axiomas, (verdades que no requieren demostración), la postulación, se refiere a los postulados, (doctrinas asimiladas o creadas) y la demostración, referida al acto científico propia de los matemáticos, lógicos y físicos. (ob. Cit.) 

Pensamiento reflexivo

El pensamiento para Dewey (2007), es una relación entre lo que se sabe, la memoria y lo que se percibe. Con esta trilogía se establece el significado a las cosas, que se crean, se  infieren más allá de los que viene dado y eso es el producto conocido como “pensamiento”. (p.24)
La inferencia tiene lugar a través de la sugerencia de todo cuanto se ve y se recuerda, esa sucesión de ideas es el pensamiento. Dewey basa este proceso en dos recursos básicos e innatos: la curiosidad que se genera del hombre y la sugerencia o ideas espontáneas que le permiten tener ideas claras de lo que desea lograr, por lo tanto el pensamiento debe conducir a alguna meta, como consecuencia de una acción, para obtener un resultado.
El precitado autor considera que el resultado requiere de un pensamiento reflexivo, es decir, poner orden a esa sucesión de ideas, que no debe convertirse en una simple concatenación de ideas en relaciones de consecuencias, sino que poniendo un cierto orden promueva un pensamiento dirigido hacia alguna meta, sustentando la relación entre pensamiento y racionalidad resaltando que  esa conducción a un pensamiento reflexivo por medio de la cuidadosa comparación y equilibrio de evidencia y sugerencias con un proceso de evaluación, tiene lugar para llegar a detectar las relaciones más precisas que las relaciones le permitan, por tanto la racionalidad no se puede quedar solo en la observación sino que se debe escudriñar la materia, inspeccionar, indagar y examinar la exactitud de lo que se quiere .
En  este mismo orden de ideas Dewey (ob. Cit.) considera, que la racionalidad se conecta con el pensamiento en la idea del método reflexivo (competencia lógica) introduciendo conocimiento empírico que conduzca a alguna meta desde la iniciativa, la espontaneidad, trabajo y responsabilidad. Esta construcción lleva al hombre a un resultado, afrontando una dificultad mental en cinco fases:
1)    Aparición de sugerencias
2)    Intelectualización de la dificultad
3)    Elaboración de hipótesis
4)    Razonamiento y
5)    Comprobación de hipótesis.
Así pues la racionalidad del pensamiento reflexivo: hace posible la acción con un objetivo consciente, hace posible el trabajo sistemático y la invención, además de enriquecer las cosas con significados.
De acuerdo al planteamiento anterior, los autores de la presente investigación infieren que la conectividad entre pensamiento y racionalidad es un método, es probable que sea un buen pensamiento cuando el sujeto tiene actitudes de cuidado o de  rigor, aunque se aparta de la lógica formal haciendo referencia al pensamiento real que se produce en un contexto que dicha lógica no tienen en cuenta.
La racionalidad es interpretada como el desembocar en una armonía operativa entre diversos deseos, supone una revisión del conocimiento a partir del análisis crítico, debate, y argumentación, considerando la racionalidad del pensamiento reflexivo como la capacidad de aprender y de evolucionar en el tiempo.
El pensamiento es describe como un instrumento del hombre para aprender. Dewey trata de aplicar en definitiva lo racional en lo cotidiano en los social mediante la investigación reflexiva, instrumentaliza los modelos descriptivo y explicativo, porque entiende la reflexión en un proceso natural, pero sobretodo prescriptivo, considerando a su vez, la emoción como  un factor del sistema cognitivo. 
En este planteamiento, las emociones se deben considerar como fenómenos complejos multifactoriales que incluyen, entre otros los aspectos siguientes: una evaluación cognitiva, una situación de apreciación; un conjunto muy diverso de cambios fisiológicos, principalmente, relacionados con el sistema nervioso autónomo, una serie de expresiones manifiestas o conductas visibles, como las expresiones faciales y gestuales, un componente motivacional que se refleja en una intención o tendencia a la acción  y un estado subjetivo-experiencial o de sentimiento, que son los aspecto hedónico de la emoción. 
El pensamiento humano es en opinión de los investigadores, un todo que si bien puede ser analizado por partes,  funciona en un conjunto de procesos que separados, sin relación no tendrían capacidad de crear y el pensamiento reflexivo surge cuando se quiere verificar la solidez, lo racional, de algo que se está tratando, es decir probar su veracidad.
El pensamiento reflexivo persigue un objetivo que impone una tarea para el control y organización secuencial de las ideas, acerca al hombre al mundo real, trata de huir de la distracción, de la especulación banal, aunque no se pueda hablar de una verdad absoluta como resultado del proceso de reflexión, sino que es preferible poner en tela de juicio las creencias temporales para continuar analizando los fundamentos sobre los que se sostienen durante el discurrir de la investigación: el compromiso temporal con determinadas creencias no implica su defensa incondicional de por vida , este  pensamiento reflexivo  permite adoptar diferentes concepciones para averiguar qué sucedería en cada caso; se trata de un encadenamiento ordenado de ideas.
Lo que constituye el pensamiento reflexivo es el examen activo, persistente y cuidadoso de toda creencia o supuesta forma de conocimiento a la luz de los fundamentos que la sostienen y las conclusiones a las que se puede llegar.
Igualmente se establecen  tres fases por las que atraviesa el pensamiento reflexivo: parte de un estado de duda o de dificultad mental, de conflicto inicial, que suscita la actividad del pensamiento, para iniciar un proceso de búsqueda, de investigación racional, con el fin de encontrar alguna información que esclarezca la duda de la que se parte. La exigencia de solución de un estado de perplejidad es el factor orientador y estabilizador de todo el proceso de reflexión.

Valoración de la sinergia en el marco de la aplicabilidad al hecho gerencial del siglo XXI

La acepción del término gerencia es conocida desde tiempos remotos y difundida por las ciencias gerenciales bajo esa denominación o con denominaciones similares desde el mismo momento de su reconocimiento científico, sin embargo, está claro que deben establecerse marcadas diferencias para ser aplicado en los distintos tipos de organización, lo que implica estudiar los espacios comunes y los espacios diferenciados de la gerencia.
Desde el punto de vista didáctico, la gerencia puede ser vista como un constructo social conformada por un conjunto de saberes que la van a transformar en transdisciplinaria, pero ella tiene particularidades propias de su esencia, por lo que el término, visto de manera aislada no es suficiente para su entendimiento y debido a ello, suele acompañarse de componentes adjetivadores que buscan otorgarle una aproximación más precisa a la realidad dinámica circundante.
Aparecen entonces las expresiones que intentan especificar la gerencia y que le dan “apellidos” para connotarla como Gerencia General, Gerencia de Talento Humano, Gerencia de Informática, Gerencia de Mantenimiento, Gerencia de Proyectos y muchas otras que por su numerosidad, sería imposible incluirlas a todas en el presente trabajo.
Desde el punto de vista histórico literario, debe tenerse presente en el desarrollo del hecho gerencial, la presencia de dos grandes corrientes surgidas con el decantar del tiempo, casi irreconciliables en la actualidad: la gerencia de valores, representada por la obra de Miguel de Cervantes Saavedra “El ingenioso Hidalgo Don Quixote de la Mancha” (1605), y la gerencia racional que hace caso omiso a los valores para conseguir sus fines y en la cual, la célebre frase “el fin justifica los medios”, obliga al estudio de la ética gerencial, representada por la obra de Nicolás Maquiavelo “El Príncipe” (1513).
El vocablo Gerencia, por antonomasia, es asimilado a las tareas, funciones, responsabilidades, actividades y quehaceres de la persona que le corresponde conducir, dirigir, administrar y coordinar actividades de otros. Sin embargo, la evolución del lenguaje administrativo  producto de la investigación y como consecuencia directa de esta, la formulación de teorías y modelos, así como también los aprendizajes obtenidos de los errores cometidos, conocidos como la experiencia, han ido introduciendo cambios en el término y produciendo acepciones diferenciadas, por varias causas, pero la más común es la permanente complejidad de los fenómenos organizativos, combinada con la diversidad producida por la imaginación humana.
Los cambios producidos en el mundo en los últimos tiempos, modifican el escenario de actuación gerencial, los entornos geopolíticos y geoeconómicos son altamente inestables y por tanto cambiantes, la periferia ha cambiado y su radio de acción se ha visto reducido para algunos países otrora dominantes y ampliado para los países poderosos emergentes. La gerencia en el siglo XXI tendrá que experimentar nuevas formas de organización, ya que en un futuro cercano se enfrentarán a la definición de nuevas estructuras y nuevas tareas para la alta dirección, teniendo en cuenta que, en la nueva sociedad del conocimiento, el trabajo con asociados y no con subordinados, obligará a replantearse toda la gestión de talento humano, debido a que el personal será además predominantemente mayor, no joven como en la actualidad y en el pasado reciente y en consecuencia, el gerente, para ser considerado exitoso deberá aprender a gestionar esta nueva realidad.
La valoración de la sinergia aplicada al hecho gerencial del siglo XXI, debe hacerse en opinión de quienes escriben, desde los siguientes supuestos:

Adaptabilidad de la gestión

Hasta hoy, son muchos los cambios o transformaciones que se han operado en el mundo de las empresas y así como en las formas de organizar y gestionar el trabajo para mejorar la competitividad empresarial, a través del aumento de la productividad y competitividad. Diversas modas en el ámbito del hecho gerencial, han ido pasando y han demostrado no ser la panacea que prometían ser, pero han dejado algún aporte importante en este complejo proceso de cambio.
Partiendo del concepto de paradigma de Barker, citado por Velásquez Vásquez (2002), el cual establece que “un paradigma es un conjunto de reglas y disposiciones que hace dos cosas: 1) establece o define limites, y 2) indica cómo comportarse dentro de los límites para tener éxito” (p, 4),  puede verse la morfogénesis como aquella condición que permite al sistema organizacional, modificar sus formas estructurales básicas, cuestión que no es posible en los sistemas mecánicos o biológicos y esto se hace a objeto de poder alcanzar la homeostasis o estado de equilibrio dado el hecho de ser el comportamiento organizacional, probabilístico y no determinístico.
Para François, (1992), la evolución de un sistema físico real consiste en cinco etapas, cada una de las cuales responde a una cierta ley de formación (p. 120)
·   Autogénesis (nacimiento): aparición de un nuevo sistema a partir de la asociación de elementos inicialmente independientes entre sí.
·        Morfogénesis (crecimiento): desarrollo del sistema por diferenciación interna y/o absorción y asimilación de elementos externos.
·   Morfostasis (maduración): estabilización estructural del sistema, con fluctuaciones dentro de ciertos límites.
·         Esclerosis (decaimiento): progresiva reducción de la capacidad de fluctuación y regulación del sistema.
·         Disolución (muerte): pérdida terminal de coherencia e identidad y dispersión de los elementos constitutivos.

Continuando con la postura de François, se establece que a efectos de entender los cambios estructurales de la organización, se estudia específicamente la morfogénesis, que comienza luego de concluida la autogénesis y es el proceso que se da, una vez surgido un nuevo sistema con una identidad bien determinada. Puede decirse que consiste en la capacidad del sistema gerencial para construir o modificar progresivamente su organización interna, con el objeto de conservar su operacionalidad durante el proceso de crecimiento y en esta fase del ciclo de vida, el sistema ya es autopoiético. Durante este período, el sistema experimenta la condición de mantenerse canalizado durante su proceso de desarrollo dinámico, de manera fluida y dentro de ciertos límites. Cuando el sistema se va desarrollando, su estado de operacionalidad se modifica, de acuerdo con una tendencia de base y sus distintos estados posibles, siempre subordinados a límites definidos, también se modifican pero no siempre armónicamente.
Para lograr la adaptabilidad, se hace necesario recurrir a un proceso de autorregulación, el cual, parafraseando a Johannsen (2006),  permite a los sistemas vivos la capacidad de conservar estados de organización improbables (entropía), siendo un fenómeno aparentemente contradictorio, pero que se explica, porque los sistemas abiertos pueden importar energía extra para mantener sus estados estables de organización e incluso desarrollar niveles más altos de improbabilidad. La negentropía, entonces, se refiere a la energía que el hecho gerencial importa del ambiente para mantener su organización y sobrevivir.
Por tanto, puede decirse que la negentropía es considerada como el proceso inverso de la entropía, y puede ser definido como el paso de un estado de desorden aleatorio, a otro estado de orden previsible y surge como una necesidad del sistema gerencial, en este caso la Organización, que busca restablecerse de energía para transformación, como mecanismo autoregulador que sirve para ordenar y controlar el caos al cual tienden las instituciones en la búsqueda de la subsistencia.
Usando la negentropía, la organización tiende a estabilizarse y producir niveles de orden dentro de sus procesos, en oposición a la segunda ley de la termodinámica, que establece: La cantidad de entropía del universo tiende a incrementarse en el tiempo. Es decir, la misma cantidad de energía que entra a la organización, también sale de ella, pero cuando eso sucede, se ha producido un movimiento de trabajo útil, con lo que varía la información y se consigue la reorganización y posible evolución, por lo que la disrupción de la estructura depende no sólo de la magnitud de las fluctuaciones, sino también de las propiedades intrínsecas de la estructura que se designan como condiciones de estabilidad de la institución. El hecho gerencial del siglo XXI, exige que la organización se auto regule, importando energía del ambiente, para equilibrarse en contraprestación, por aquella que se exporta al ambiente como consecuencia de su operación cotidiana. []
De igual manera, se considera que el proceso de autorregulación solo es posible mediante la presencia de un sistema de valores y principios fuertemente consolidado entre los miembros de la organización y vistos estos, como reglas o pautas mediante las cuales una organización exhorta a sus miembros a tener comportamientos consistentes con su sentido de existencia, son propósitos supremos a los cuales la organización y sus miembros deben dedicar toda su energía y por tanto pueden considerarse como herramientas o enfoques gerenciales que han venido ocupando un lugar cada vez más relevante en las teorías y prácticas de la administración en los últimos años.
Se puede establecer entonces que, para restablecer el equilibrio institucional, hay que aprender a observar la totalidad, por lo que visto de esta manera, puede entenderse, que las empresas son sistemas que forman parte de otro sistema mayor, la sociedad, y ésta se integra a un supra sistema que es el planeta. Para el enfoque sistémico, una empresa no es solamente la suma de sus partes, sino que, además, es la interacción que se da entre esta y las demás empresas y a su vez, entre todas ellas y el medio ambiente al que pertenecen.
De tal manera, que al tratar de responder a la interrogante de cuáles habrán de ser los valores prioritarios para el hecho gerencial del siglo XXI, es indudable que deberán ser valores compartidos, que hagan posible el funcionamiento de la empresa como parte de un todo, capaz de conservar su autonomía y que, al mismo tiempo, ese todo no se vea alterado.
De acuerdo con Siliceo y otros (1999), los valores

Son aquellas concepciones prácticas (y normativas) heredadas o, si es el caso, innovadas por las generaciones presentes, en las cuales la sabiduría colectiva descubre que se juegan los aspectos más fundamentales de su sobrevivencia física y de su desarrollo humano, de su seguridad presente y de su voluntad de trascender al tiempo mediante sus sucesores. En este sentido, se puede decir que toda la cultura es un valor pero no todo en la cultura forma parte de su escala de valores. Los valores solo identifican y reproducen actitudes y concepciones que se encuentran en los cimientos mismos de la dinámica cultural y de la vida social. (p. 51)

Parafraseando a los mismos autores, puede decirse que generalmente, el conjunto de valores sobre los cuales se construye la convivencia de un grupo social, en este caso, de los trabajadores que conforman la plantilla de la organización, tiene las siguientes características:
·         Configuran una parte fundamental de la identidad
·         Por medio de ellos se orienta el comportamiento desde el plano cultural
·         Regulan la vida social
·         Forman parte intrínseca de la realización humana
·         Permiten un mundo de significados o con significado
Por tanto, puede entenderse que una empresa de clase global es aquella en la cual, los líderes integran una visión comprensiva y globalizante de la realidad humana, las metas sectoriales se alinean con el proyecto de país y del mundo que se desea alcanzar, las políticas y estrategias son definidas con la mayor proximidad de confluencia con el futuro humano materialmente sustentable y socialmente solidario y los indicadores de éxito se integran con el impacto en los desafíos nacionales y globales.

Polivalencia funcional


Se enmarca aquí, la polivalencia funcional del talento humano dentro del hecho gerencial del siglo XXI. El peso contemporáneo del conocimiento como generador de valor, define una nueva perspectiva en los perfiles gerenciales, el equilibrio generacional en los equipos gerenciales constituye un activo productivo importante, las capacidades de liderazgo constituyen un rasgo distintivo del perfil gerencial, el potencial gerencial requiere mucho más que técnicas gerenciales sofisticadas y estrechas habilidades, exige educación general humanística, habilidades creativas y relacionales, competencias para enfrentar situaciones críticas e inéditas, un componente de desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones de gestión más avanzadas, para satisfacer con eficiencia, eficacia y economía las situaciones que deba enfrentar. El perfil de este nuevo gerente es ampliamente descrito por los autores en el rizoma dos del presente trabajo. 

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